Blog YokmoK

Archive for March, 2009

22 grados bajo cero NO es frío

por Jorge Sánchez – YokmoK Aventuras

Lo digo en serio y creo no estar loco. Con una humedad de sólo el 5%, 22 grados bajo cero y sin viento, sorprendentemente, no es tanto frío. Preparando el primer viaje de exploración de YokmoK a la Laponia Sueca, es cierto que el tema de la temperatura era algo que nos preocupaba a todos. Aún teniendo listo todo el equipo que teóricamente necesitaríamos, uno nunca está completamente seguro.

El trek de 7 días con raquetas de nieve, 200 kilómetros por encima del Circulo Polar Ártico, ha superado con creces las ya altas expectativas que llevábamos. Hemos recorrido 108 kilómetros en 7 intensas jornadas. Los paisajes a cual más bonito, con un ambiente de total aislamiento del mundo. Uno de nosotros decía que los paisajes son como en la Prehistoria. Es difícil describir la sensación de aislamiento que se experimenta al andar por tan inmaculado terreno blanco, con el único sonido de nuestras raquetas y el vuelo majestuoso de algún águila real.

El terreno no tiene ninguna dificultad y transcurre en gran parte por llano. La mayor dificultad que uno se puede encontrar es el viento de cara, y eso precisamente nos pasó un par de días. Si bien -22C sin viento es casi calorcito, -10C con viento de cara de 50km/h es frío, mucho frío. En esos momentos lo único que se hace es enfundarse las gafas de ventisca, bajar la cabeza, y llegar al refugio lo antes posible.

Nos llevó un par de días adaptarnos al ambiente inhóspito de la Laponia. Mas que por las temperaturas, por el manejo del material. Voy a hacer una foto, pues espera que me quito los guantes, los pongo dentro de la cazadora para que no se congelen, me quito las gafas, saco la cámara… y todo el mundo ya esta fuera de encuadre.

Los refugios nos parecían hoteles de 5 estrellas. La comodidad está muy por encima de lo que esperábamos: todos con estufa, una buena cocina, y literas con colchones comodísimos. Al llegar al refugio la jornada no se acababa ni mucho menos. Teníamos que cortar troncos para la estufa e ir a por agua a agujeros hechos en los ríos y lagos helados. Esta última tarea se podía antojar complicada si el lago estaba lejos del refugio y la temperatura era baja. Conforme se sacaba el agua del lago y se echaba en el bidón, parte se congelaba inmediatamente e impedía que entrara más agua. Nos las teníamos que ingeniar y sobre todo evitar verternos agua encima. También nos quedaba tiempo para las risas, la charla, y la sauna… En dos de los refugios hay sauna y es fácil imaginarse lo bien que sienta después de un día de marcha por la Laponia.

El clima en el grupo ha sido excepcional, todos colaborando con las distintas tareas y ayudando en la planificación del viaje. No olvidemos que esto era un viaje de exploración. Aunque la dificultad del trek no ha sido tan alta como pensábamos, tampoco es un paseo por el Retiro y en los días más difíciles el grupo funcionó perfectamente y nos apoyamos mutuamente.

Nadie recordaba ver a gente por esas latitudes con raquetas de nieve; los pocos aventureros que nos encontramos iban con esquís. Además, diversas fuentes nos aseguraron que probablemente seamos los primeros españoles en hacer el Kungsleden en invierno en al menos los últimos 25 años. Es hora que eso empiece a cambiar, ¿no?

La experiencia ha sido indescriptible. El sentido de estar alejado de todo, la atmósfera cristalina que se respira, y una dificultad asequible, hacen de este trek una cita obligada para todo amante de los grandes espacios y la naturaleza más virgen. A nosotros nos ha impactado tanto que simplemente no podemos esperar 12 meses para regresar y volveremos este mismo verano, esta vez sin raquetas claro… ¿Alguien se apunta?

Mi experiencia en la Laponia

por Rogelio Martínez

Hola, me llamo Rogelio, vivo en A Coruña y me gustaría explicar mi experiencia vivida en la tierra de los Samis, en marzo de 2009, junto a unos compañeros y gracias a la organización de www.yokmok.com, capitaneada por Jorge Sánchez.

En primer lugar, esta es mi primera experiencia por encima del Círculo Polar Ártico y espero, esto sirva de ayuda a otras personas, que planeen viajar a esas tierras. No encontré mucha información sobre travesías invernales en esas latitudes.

Fueron 7 días, 108 km a pie, la temperatura máxima fue de unos 10 grados centígrados bajo cero, vientos de 45 km/hora, días de sol y días nublados. Casi 12 horas de luz al día. Las noches, impresionante, por el resplandor de la Luna, reflejado por el inmenso manto de nieve (de media un espesor de 0.75 m). Lamentablemente no vimos la famosa “Aurora“.

La travesía realizada, es una parte de un Camino Real Sueco, el Kungsleden, en el Municipio de Kiruna, el más septentrional de Suecia, en plena Laponia.

Lo realizamos ayudados de raquetas de nieve, llevábamos mochilas de 13 kg., yo recomiendo el uso de skis de fondo.

Hay una organización de turismo sueco, que dispone de una red de refugios minimalistas y funcionales, que nos llevan al siglo XVIII; hay que ir a buscar agua con cubos, a unos pozos realizados estratégicamente en lagos cercanos; hay que cortar madera, en pedazos pequeños, a partir de unos troncos depositados para este fin. Pero el confort es total, las estufas, las mesas, las literas todo es perfecto, en cada refugio un encargado vela por el funcionamiento correcto, incluso venden comida y hasta alguno se permite el lujo de montar una sauna para los viajeros, una pasada.

La seguridad es total, del siglo XXI, se dispone en los refugios, de teléfono de emergencia, hay pistas habilitadas para aterrizar helicópteros, y no faltan las motos de nieve. Eso sí, los teléfonos móviles no funcionan, menos mal.

La mejor época, parece mentira, es Marzo, hay horas de luz suficiente, las temperaturas no son extremadamente bajas, pero tampoco son altas, lo que haría que la nieve estuviera húmeda. La nieve parece sal, y hay un manto lo suficientemente duro para poder pasar por encima de los innumerables lagos que atravesamos. Por otro lado, las temperaturas, aunque muy bajas, se soportan bien, el grado de humedad es bajo y a -22 Cº , con viento en calma, medido por termómetro, la sensación de frío es extraña, yo pensaba que sería horrible, pero no, incluso salíamos de la sauna a darnos un baño de nieve. Otra cosa, es cuando se levanta viento, el cuento cambia radicalmente.

Tanto los compañeros de viaje, como los miembros de otros grupos, que nos encontramos a lo largo de la travesía, demostraron, como no podía ser de otro modo, un gran espíritu de compañerismo y de aventura, ayudándonos en todo momento y participando todos en las tareas diarias.

Es una experiencia apasionante para todas las personas que disfrutan de la montaña, la nieve, los espacios abiertos, el compañerismo, el espíritu de aventura, la naturaleza en estado puro y que les guste marcarse retos y encontrarse con la paz interior que solo algunos lugares apartados pueden aportar.

Gracias a todos.

Snowshoeing trip in the Swedish Lapplands

by Mara Sandoval

The exploratory Kungsleden snowshoeing trip in the Swedish Lapplands exceeded my every expectation. It was more beautiful than I had ever imagined! The views were stunning and we lucked out on perfect weather most of the time. It was cold but bearable. (It’s -22C? Who knew?!?) The trails were well marked and we were able to pass easily through the expansive valleys and inbetween snow-covered mountains.

Most of the time it was just us, nature, and the occasional animal prints in the snow. The cabins we stayed at were in excellent condition with a guard coming to welcome us everytime we arrived. (In two of the locations there was even a sauna… What luxury!)

We quickly fell into the rhythm of walking at a reasonable pace during the day, stopping every once in a while for hot tea and food breaks, arriving to the cabins in the early evening, fetching water, chopping wood, lighting the wood-burning stove, buying ingredients for dinner, preparing dinner, cleaning up, and exchanging stories and impressions.

The group dynamic was pleasant and friendly (lot’s of laughter) and at some point after dinner or after breakfast, Jorge, our guide, would brief us on the day to follow. We were able to ask questions, voice concerns, or simply give feedback. We always felt safe and well informed– a sign of an excellent guide at work.

We met interesting fellow adventurers along the way, all of them impressed that we were snowshoeing and not skiing! No one recalled ever having seen people in snowshoes along the Kungsleden. Yokmok broke new ground! Viva Yokmok!

Preparados, listos, …. a Laponia

¡Llegó el día, nos vamos a Laponia! 6 aventureros estamos listos para comenzar el primer viaje de exploración de YokmoK. He pensado escribir un pequeño articulo sobre el material que me llevo, y así me sirve de ayuda para no olvidar nada.

Pongámonos en situación. Trek de 7 días por la Laponia Sueca; 200 kilómetros por encima del Circulo Polar Ártico; refugios básicos; ninguna posibilidad de ayuda exterior salvo helicóptero; temperatura media -10C; luz solar durante 10 horas.

Como yo soy el guía y responsable del grupo, muchas prendas las llevo repetidas por seguridad. Lo delicado es encontrar el punto medio entre sobre equiparse o quedarse corto. Sin más rodeos, aquí tenéis una visión general de mi equipamiento:

Ropa y prevención: raquetas de nieve, palos telescópicos, gafas de ventisca, gafas de sol (2), forro polar (2), cazadora de invierno, cazadora down-sweater, ropa térmica, cuerpo (2) y piernas (2), guantes (2), gorro (2), polainas, pantalones de invierno (2), botas de invierno.

Seguridad y diversos: pala, kit de primeros auxilios, mapa, brújula con ajuste de declinación, diversos cordinos, Spot, frontal, velas, cámara de fotos con baterías de repuesto, saco, termo.

Gran parte del equipo lo llevaré puesto, por tanto el equipo que llevo dentro de la mochila tampoco es que sea mucho. Teniendo en cuenta la comida, calculo que son 7 kilos lo que llevaré. Bastante bien, y por debajo del siempre recomendado 10% del peso corporal como máximo.

Nos vemos a la vuelta.

Jorge Sánchez :: YokmoK Aventuras