En las entrañas de la T4 de Barajas
Ayer fuimos a uno de esos sitios insólitos que tanto nos gusta. No fue la mítica cima del Mont Blanc ni los parajes solitarios de Laponia, los tiros esta vez no van por ahí. Se trata de las entrañas de la T4 de Barajas, un lugar al que muy poca gente tiene acceso y que visitamos gracias a la invitación de Iberia.
SATE
La primera parada de la visita fue para descubrir cómo viajan nuestras maletas desde que las dejamos en el mostrador de facturación hasta que llegan a las bodegas del avión. Buena parte de este proceso se gestiona a través del Sistema Automático de Transporte de Equipajes (SATE).
El SATE es un prodigio de organización. Por las entrañas de la T4 circulan cerca de 120 kilómetros de vías por los que nuestras maletas van circulando sobre unas enormes plataformas amarillas que hacen las veces de vagón. De estos 45 kilómetros corresponden a cintas transportadoras de alta velocidad, donde nuestras maletas corren a una velocidad de 40 km/h.
El año pasado el Aeropuerto de Madrid-Barajas procesó cerca de 24,5 millones de equipajes, así que imaginaros lo eficiente que puede llegar a ser el SATE. Allí nos contaron que sólo se extravía 1 de cada 1.000 maletas gestionadas por el sistema, lo cual es la mejor media de grandes aeropuertos de Europa. De las 30.000 personas que trabajan en Barajas, 400 lo hacen en el SATE.
Centro de Conexiones
Después de alucinar con el SATE, fuimos hasta el centro de conexiones de la T4. Se trata de un proyecto puesto en marcha por Iberia, British y American Airlines diseñado para que los clientes que tengan las conexiones muy justas entre vuelos europeos y norteamericanos tengan más facilidades para tomar el siguiente vuelo.
Las personas encargadas del centro de conexiones preparan la tarjeta de embarque del vuelo siguiente en un sobre naranja, en el caso de que queden menos de noventa minutos para el siguiente vuelo, o azul, si ha perdido la conexión. Si la próxima conexión fuera al día siguiente, se le entrega también un bono de hotel. Los clientes que disponen de estas tarjetas, pasan más rápido los accesos de seguridad.
Hub Control
El cerebro de Barajas es el Hub Control. Es insólito ver como desde una sala se gestiona todas las tareas del personal que trabaja en el aeropuerto. Desde gestión de pasajeros, incidencias, gestión y tratamiento de equipajes, caterings, jardinería… Se gestionan más de 5.000 tareas diarias.
Sala Dalí
Nuestra visita terminó en la Sala Dalí, que es una de las salas VIP que tiene Iberia para los clientes Business de la alianza One World. Fue el colofón final para una estupenda jornada. Allí pudimos comprobar de primera mano lo bien que tratan a la gente que se puede permitir el lujo de comprar billetes de alta gama. Es espectacular ver como disponen de cómodos asientos, comida y bebidas, zona de vinos, áreas de descanso, y hasta duchas.








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